int(1) Relatos de Terror: El Edificio de Lucía por Karoline




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28/12/10
Karoline

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El Edificio de Lucía por Karoline
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Eran las 10:00 p.m. y Carlos aun estaba intentando terminar ese balance que no le cuadraba por nada, la oficina parecía una tumba de lo fría y silenciosa que estaba, así que decidió relajarse de todas formas ya estaba resignado a quedarse hasta la madrugada, con unas horas de anticipación iría a su departamento que no quedaba lejos para darse un duchazo y regresar a su oficina, entonces se levanto de su sillón y se estiro de pereza y sueño, dirigiéndose a la cafetería del piso, tomó una taza de un café tinto al salir de la cafetería escuchó el ascensor, sorprendido se preguntó aparte de él, ¿Quien estaba en el edificio hasta esa hora si la salida es a las 5:00 p.m.?, con una risa burlona se auto respondió; “Alguien que se vuelve loco con su trabajo como yo”, al sentarse en su cómodo sillón en su escritorio de repente escucho unos pasos muy fuertes en las escaleras del edificio pareciere que era alguien que corría y sus pisadas que de por si eran estruendosas se juntaban con el eco del vacío existente en las escaleras, no tomó mucha importancia y siguió con su trabajo, a las 12:00 a.m. siempre llamaba el guardia del edificio a reportar el cambio de turno a cada uno de los que se hubieran quedado en el edificio, pero esta ves no llamó, algo que provocó la atención de Carlos, pero pensó que talvez no se dieron cuenta que el no había timbrado su salida y por eso no le llamaron, así que decidió llamar al guardia para saber quien estaba encargado de pasar la noche como guardia, intentó e intentó varias veces y no respondían entonces prefirió bajar a ver que es lo que pasaba, quiso tomar el elevador, al parecer estaba descompuesto porque no bajaba, estaba trabado en el 10º piso, decidió tomar las escaleras eran 8 pisos que tenia que bajar, considerando su seguridad no importó, exhausto llegó a la planta baja y no había nadie en la guardianía, hasta que entró desde afuera un guardia, haciéndole señas de molestia le pidió que abriera el portón eléctrico interno de vidrio, al salir preguntó “¿En donde estaba usted?, aquí podía entrar un batallón de ladrones, mal vivientes y usted de paseo nocturno, y dígame su reemplazo esta tarde porque ya son las 12:15 a.m. y ni las orejas ¡¡ha!!”, el guardia respondió; “No señor recién llego, yo soy del turno de la madrugada, no se porque mi compañero no esta aquí”. Escuchando esto Carlos optó por buscar al guardia anterior con el guardia que recién había llegado, este no estaba muy contento de buscar en todo el lugar por el cuento de terror que le habían contado acerca del edificio. Estando buscado en el primer piso, el guardia que se llamaba Xavier decidió contarle a Carlos ese cuento para pasar mas amenamente el momento, y dijo; “Debo contarle algo Sr. Carlos, algo sobre este edificio, dicen que hace algunos años atrás una institución igual a esta arrendó el edificio para las actividades administrativas, en aquella institución trabajaba una señora de unos 47 a 50 años de edad como directora de la misma y su esposo era un hombre maduro, pero aun atractivo para muchas de las señoras de la institución su edad oscilaba entre los 50 y 55 años, él trabajaba como Gerente Financiero y ganaba muy bien tenía un vicio en el cual derrochaba el dinero que era “Las mujeres”, su esposa siempre supo esto, pero jamás lo había hallado en esas situaciones así que no podía ser nada ante los chimes y ante su marido (como dicen ojos que no ven corazón que no siente)así que no prestaba atención, una noche ella tuvo que quedarse trabajando hasta altas horas de la noche, preparando un informe, el trabajo era muy pesado y olvidó contárselo a su esposo, ella creyó que él al llegar a casa se iba a dar cuenta de su ausencia y la llamaría, pero su esposo tenia otros planes. Después de una reunión que había tenido en la tarde él realizó planes de diversión con una de sus nuevas conquistas, una secretaria de uno de los pisos del edificio que apenas tenia de 23 a 25 años por supuesto él nunca llegó a casa para darse cuenta de que su esposa no se encontraba ahí, él y la secretaria ya pasados de copas, lujuriosamente se manoseaban en delante de algunos trabajadores que salieron con ellos a ese compromiso, sin poder soportar se metieron al coche y él llevó a la muchacha al edificio le pasó un dinero al guardia que recién llegaba a su turno y no le pudo avisar que su esposa estaba en las instalaciones, subieron a la oficina de él por supuesto al 10º piso donde también estaba su esposa, al entrar al piso movieron algunos muebles por el tambaleo de la borrachera que tenían, en ese momento la esposa se asustó y sin decir una sola palabra paralizada del miedo ya que pensó que eran ladrones, se levanto de su silla y con pasos muy diminutos empezó a salir de esta, uno o dos minutos después escuchó unos jadeantes gritos de mujer y hombre, los cuales le parecían familiares fue entonces que se dio cuenta que eran un par de babosos inmediatamente en su pensar culpo al guardia de turno creyó que era este con alguna prostituta, al acercarse a la oficina de donde provenía estos ruidos que por supuesto era del marido, logrando abrir esa puerta que estaba entre abierta y cerrada, pudo ver esa realidad que la perseguía en los chismes de los trabajadores hace tanto tiempo, con un gritó de rabia, frustración, dolor, impotencia y asco, logró paralizar el acto y que su esposo lograra ver todos esos sentimientos en su rostro, titubeante él quiso explicar o defenderse, pero ya no podía hacer nada, eran 29 años de matrimonio, hijos, logros, recuerdos que él había cambiado por esas niñas y sus aventuras, ella tomó el abre cartas que se encontraba en el escritorio y acercándose con rapidez a la muchacha se lo clavó una y otra ves fueron como 10 puñaladas que le propino mientras su esposo le gritaba que no lo hiciera, ensangrentada y agitada regresó su vista a él y le preguntó si era esto lo que quería a lo cual el respondió que no, y ella le dijo “Y si no querías esto porque hiciste todas estas porquerías”, corrió y clavo el mismo abre sobres en la yugular de este, el chorro de sangre no se dejó esperar y mientras moría ella le dijo “Jamás olvides que tu me heriste, avergonzaste y me hiciste sufrir durante mucho tiempo, pero tampoco olvides que fui yo quien te borró la cara de lujuria, placer y felicidad que tenias hace unos minutos, maldito bastardo”. Salió de esa oficina y llamó al guardia le dijo que subiera, el guardia subió, al entrar a la oficina de la señora, recordó con rapidez que él había dejando entrar al esposo borracho con una de las secretarias, pensó que no estaban ahí por el silencio que había en ese lugar, al ver a la señora llena de sangre por toda su ropa, manos y cara se paralizó del susto, entonces ella le dijo; “Acaso soy un payaso para que todo el mundo se burle de mi ha, ha, porque dejó entrar a mi esposo con una de sus aventuras aun a sabiendas que yo estaba aquí”, Él respondió; “Señora Lucía, yo no me di cuenta que usted estaba aquí, recién llegaba a mi turno”, Ella; “Así, que pena mas grande se equivoco y dígame algo, usted en esa equivocación no quiso abrirme los ojos esa no sería su verdadera intención, no me responda sé que no lo admitirá y ya no me interesa su respuesta, y sabe algo yo si sabia lo que mi marido hacia solo me faltaba ver y es por lo que acabo de hacer que no quería comprobarlo con mis ojos, también usted pagará las consecuencias de las aventuritas de mi esposo”. Levantándose del sillón corrió hacia el guardia, este estaba muy distraído y sorprendido como para reaccionar con prontitud, fue entonces que Lucía clavo su abre sobres en el ojo del guardia y apuñalo todo su cuerpo como unas 15 veces (o así dijo el forense), entonces ella lo arrastró hasta el ascensor, lo abrió y lo dejo en la mitad, la puerta cerraba y abría maltratando al guardia innumerables veces, ella regresó y arrastro a su oficina a él y a ella, arrojó todo lo que estaba en su escritorio y los puso uno sobre otro, colocó su LAP TOP por encima de ellos y empezó a escribir todo lo sucedido y las historias que ella sabia por bocas chismosas de su esposo y las cualquiera con las que se metía, al final de su relato puso: “Debo decir que yo he sido la burla de toda esta institución porque así lo decidí, pero ahora soy yo la que me burlare de ustedes, vendré a matarlos a cada uno de los que se burlaron de mi, a todos esos cerdos que dejan el amor por placer es decir a los traicioneros como mi esposo, no descansaré jamás hasta verlos muertos a todos ustedes lo juro”. Después de escribir lo imprimió y lo clavó en la frente de su esposo incrustándole ese abre sobres, caminó para salir del piso no uso el ascensor esta ves, este estaba ocupado y empezó a bajar las gradas al llegar al filo de las escaleras en el piso inferior, se dice que se lanzó o se cayó nunca lo comprobaron.
A la mañana siguiente el guardia del siguiente turno vio el cuerpo de Lucía en los escalones y llamó a la policía, fue entonces que encontraron todos los cuerpos y la famosa carta de Lucía, en donde se explicaba casi todo, lo demás lo corroboraron los trabajadores que salieron esa noche con el traicionero, el miedo que causó Lucía en la institución fue muy grave y se trasladaron a otro lugar, claro esta después que extrañamente murió una secretaria de uno de los pisos y fue hallada en los escalones, ahí decidieron irse a otro edificio.

Carlos se quedó sorprendido de tal historia cuando se dieron cuenta ya estaban en el 5º piso y no aparecía el guardia que buscaban, entonces Carlos recordó que el ascensor estaba trabado y justo en el 10º piso, le dijo al guardia que lo siguiera y empezó a subir con dirección al 10º piso, cuando llegó el ascensor estaba bien, pero las luces de aquel piso estaban prendidas, al entrar todo parecía en orden Carlos preguntó donde era la oficina de esa loca de la historia, Xavier sonríe y le dice no creerá que… Carlos le exige que le diga, Xavier señala esa oficina y Carlos entra descubriendo a un hombre que Xavier reconoce como su compañero y una muchacha uno sobre otro ensangrentados y el hombre clavado en la frente una nota que decía “Aun sigo aquí”, Carlos y Xavier corrieron incontrolablemente, pero Xavier se cayó, Carlos regresó por él, al regresar vio como algo invisible lo apuñalaba una y otra ves en el aire, no quiso ver mas y siguió corriendo logro escuchar que el ascensor se abría y cerraba varias veces, de la desesperación de correr rodó por los escalones, al llegar el guardia del turno diurno vio a Carlos en el piso al pie de las escaleras fue a verlo y este aun estaba vivo y le dijo: “Fue ella, Lucía, fue ella” y murió, el guardia diurno llamó a la policía y se repitió lo de hace tanto tiempo, el cuerpo trabado en el ascensor, los amantes en el escritorio uno sobre otro y un muerto en las escaleras.

Fin
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